Conflictos y retiro de Meditación Vipassana

El conflicto es como un Koan. No lo podemos solucionar sólo desde la lógica, sino de una manera integral. Los conflictos que se abordan sólo desde una manera parcial acaban enquistándose y con el tiempo se convierte en una enfermedad, biológica, psíquica y social. En la tradición zen, un Koan es un problema que el maestro plantea al alumno para comprobar sus progresos. Muchas veces parece un problema absurdo, ilógico o banal. Para resolverlo el novicio debe desligarse del pensamiento racional común para entrar en un espacio más elevado y así aumentar su nivel de conciencia. La idea que inspira este método es que el hábito de la lógica y la conceptualización impide tomar contacto con la realidad tal cual es.
¿Pero qué es un conflicto? El conflicto es, simplificando, dos fuerzas que contrapuestas que obstruyen la energía e impiden que la vida se desarrolle con fluidez. Entre estas dos fuerzas nos sentimos atrapados, constreñidos, agobiados. ¿Quién no se ha sentido atrapado entre la necesidad de romper una pareja y la otra necesidad de seguir con la inercia que nos da comodidad? ¿Y quién no ha vivido una situación laboral poco o nada reconfortante y no se ha atrevido a dejarla por miedo? También tenemos conflictos familiares, sociales, etc. A poco que nos miremos, descubrimos que vivimos rodeados de ellos. Y que dentro del conflicto no podemos ser felices, la paz no es posible.
Si observamos, siempre que nos encontramos ante ellos, tratamos de ignorarlos, minimizarlos o simplemente no verlos, ya que nos producen un gran dolor. Tapándolos no los vemos, es como si no existieran, pero están ahí, siempre mordiéndonos. Podemos tomar drogas, evadirnos con los amigos, irnos de compras, tener sexo compulsivo, aislarnos en nuestra cueva para que escondidos parezca que no estamos, etc. Sólo conseguimos que el conflicto se haga más grande y por tanto más destructivo. Ante ello reaccionamos evadiéndonos más si cabe, y así hasta el infinito. Hasta que ya no podemos más y entonces pedimos ayuda, acudimos a un médico o terapeuta. Ya no hay sitio donde esconderse….Porque afrontar los conflictos exige, en primer lugar, una gran dosis de valentía. Requiere capacidad de bucear en ellos, para lo que necesitamos fortaleza psíquica y una gran determinación.
Y apoyo individualizado y colectivo…Esto es básicamente lo que ofrece un retiro de meditación y en concreto un retiro de meditación Vipassana. Son diez días de silencio e interiorización donde evitamos cualquier escape, cualquier huida. No se lee, no se escribe, no hay noticias, ni llamadas, ni tan siquiera internet. Sólo nosotros con nuestros conflictos. Es un proceso duro, pero necesario hacia nuestra sanación. Pero puedes contar con una atención individualizada cuando sea necesario y, por supuesto, con la fuerza que dá el grupo que nos hace ver que es posible lo que no considerábamos como tal.
Repito: sólo para valientes. ¿Te atreves?
Por cierto, si en tu momento vital no hay ningún conflicto significativo, un retiro de meditación se convierte en un espacio de gozo. Simplemente descansar en uno mismo.
El retiro que organizamos del 2 al 12 de agosto está completo, pero para el de septiembre (del 2 al 12 también), aún quedan plazas.

Una idea en “Conflictos y retiro de Meditación Vipassana

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *