Mis miedos

Cuando algo te asusta tienes que relacionarte con el miedo, investigar por qué estás asustado y desarrollar algún sentimiento de convicción. Sí, puedes mirar al miedo. Entonces el miedo deja de ser la situación dominante que está a punto de vencerte. Se puede derrotar al miedo. Te puedes librar de él si comprendes que ese miedo no es un ogro. Puedes pisar al miedo y, de ese modo, puedes alcanzar lo que se conoce como valentía o audacia. Pero eso exige que, cuando veas al miedo, sonrías.
Que bien expresado. Con qué sencillez y naturalidad lo nombra Chögyam Trungpa. Confieso que una de mis mayores fijaciones es el miedo. Miedo a no dar la talla, miedo a no valer, miedo a que no me quiera nadie, miedo a no encontrar mi sitio en el mundo, miedo a un futuro incierto cuya sola evocación me aterra…. No sé si te suena lo que digo.
Y así desde muy niño. Suelo comentar con cierta frecuencia que a los veinte y pocos me vi en la tesitura de abandonar esta vida o bien tirar para adelante conviviendo con mi miedo. Opté evidentemente por lo segundo. A esta altura de vida no me voy a plantear nada parecido, he aprendido a vivir con el (el miedo), es un viejo amigo, un continuo aliado. Reconozco esa oleada que me inunda, cómo los músculos se van tensando poco a poco y un nivel de angustia considerable toma buena parte de mis sensaciones…Hubo un tiempo en que creí que podría liberarme de el y trabajé duramente para conseguirlo. Hasta que descubrí que no hay manera sólo puedo dejarme atravesar por él y hacer de mi debilidad mi fortaleza. Y así una y otra vez.
Me he convertido en un valiente. Todavía me visita el terror, sobre todo en momentos de soledad. Entonces me activo y con ayuda de la meditación me permito entrar en el infierno.
Por eso es mi especialidad, una especie de coach que trabaja con los límites. Porque cuando me acerco al límite es cuando se dispara. Y cuando se dispara tengo la oportunidad de aprovechar su gran fuerza para dar el paso necesario en mi vida. Este es mi secreto, mi forma de abrirme.Desde ahí puedo ayudar a otras, conozco muy bien esos estados.
Un fuerte abrazo.

4 ideas en “Mis miedos

  1. Sharima Responder

    Muchas gracias querido Gendo, por darle voz al miedo que anida en cada uno y nos hace tan humanos. ¿De dónde nace mi coraje? Me preguntaba hace unos días, precisamente de permitirme abrirme al miedo, a los muchos miedos que se presentan en mi vida, sentirlos, abrazarlos, reconocerlos y dejar de esconderlos bajo esa máscara que poco a poco va desprendiendose. Bienvenido miedo! Puedes comerme! Es sólo una energía, que al permitirla ser, simplemente se esfuma… (asi acabo de experimentar hace unos minutos un miedo inmenso ante una prueba de salud) abrazo querido amigo y también a tus miedos y a los míos.

  2. Gloria Cabello Responder

    Gracias querido Gendo, justo haciendo un taller de holoscopica contigo tuve la oportunidad de mirar a los ojos a los más aterradores miedos que me habitan, justo desde la parálisis se da el coraje o se emprende la huída, yo opté por el valor, primero desde la rabia hasta la transformación que da la compasión, justo al comprender que esa humanidad que somos nos hace más reales, más verdaderos cuando tocamos nuestros miedos…ahí nadie lleva máscaras, nadie es tan real ni tan sincero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *