Testimonio de Vipassana

Cada vez hay más personas que se acercan a la experiencia de un retiro de meditación Vipassana. Y os aseguro que no deja a nadie indiferente. Diez días en silencio dan para mucho. Cuando te prestas a esta aventura, algo interior cambia. Y este viaje comienza cuando decides hacerlo y no concluye nunca. Como ejemplo, os comparto el testimonio de Abigail, tras el encuentro del 4 al 14 de julio de 2019.

No sabía muy bien a lo que me iba a enfrentar cuando decidí reservar el retiro vipassana. Sabía que necesitaba silencio desde hace tiempo y aunque había oído hablar del Vipassana nadie puede imaginarse lo que es hasta que no se vive y se experimenta. Como decía, mi ilusión de silenciar mi mundo exterior se encontraba con la realidad de la subida del tono desmedido de mi mente. Con lo cual mi ruido interior se había multiplicado por 10 en los 4/5 primeros días y el dia 6, estaba agotada. Sin embargo, mi sorpresa fue la gran lucidez y amabilidad con que me trataba a mí misma los dias 7/8/9/10.

Sin el gran apoyo, apertura y flexibilidad de Gendo y su equipo, no sé hasta dónde habría llegado. Por lo que agradezco la inmensa oportunidad de haber caído en mi primer Retiro Vipassana al lado de Gendo y Elena. Y de aquellos compañeros/as de viaje, de los cuales siempre se aprende mucho. Pero lo que permitió el espacio dentro de mí y la no resistencia a rendirme a la vida, fue la ternura y la extrema exquisitez que el espacio Zentro, incluidas sus adorables mascotas, ofrecían cada día de mi estancia. Desde la ‘mimada’ botella de agua, desayunos, comidas y cena -todo ecológico- hasta el postre más ‘sencillo’, afinado y elegante, las frutas frescas, los tés y maravillosas infusiones. Cada detalle era iluminador de un día nuevo, que a pesar de repetirse en los horarios y continuidad de las meditaciones siempre se tornaba de distinta manera, comprobando la impermanencia de cada segundo de vida respirada. Al final del retiro nos preguntaba Gendo qué nos llevamos a casa de esta experiencia, yo me llevo varias cosas y entre ellas, la más importante para mí es, que el silencio interior se produce al acoger cualquier estímulo de forma relajada y que la práctica es hasta el último de nuestros días. Ahora es cuando comienza mi viaje.

Feliz día.

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